[Al anverso y sin leer las letras chiquitas, así te encontré.]
Hoy finalesdeagostocasiseptiembre, pero de 2018, estaba yo rehaciendo la maleta en Madrid para irme a Salamanca, temeroso del viaje en autobús más barato que encontré pero certero por la buena ruta que me había ya hecho.
Hoy, lo mismo pero cinco años después, me encuentro suspirando y sorprendido (¿O viceversa?) por la cosecha de esta doble luna llena, blue moon le dicen en inglés. Y por ti.
Hoy, madrugadadelprimeroaldos de septiembre, pienso si la fortuna es así, instantánea, sorprendente y fugaz, como el goce mismo que no deja sino una estela de lo que es disfrutar lo mundano de saberse vivo.
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