
Pareciera que ese lugar era para mí.
Todo se ha conjugado para proclamar que mi destino era llegar ahí; créanme, que cuando tienes 8 años y has elegido a donde ir, no hay razones sino latidos que seguir.
Hasta ahora, cinco años después, me han llegado las batallas más difíciles, aquellas que se libran en el desierto y en las cuales los enemigos no tienen piedad sobre ti, ni tú la debes tenerla sobre de ellos.
Sospechas comienzan a surgir, y por lo mismo he tenido que alejarme de lo que añoro.
...me pasaría como a Carlos....
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