Dame uno o dame cincuenta y tres....dame un primo o dame un i, pero cuélgate cuando termines de interpretar, cuando no haya más impromptus en la tuya pero si cercanos de ocho niveles para unos czernys, seguidos de Liszt, en mi camino.
Gravedad (volviendo al 9.81) afectando los legatos y los staccatos; mis músculos desorbitaron de tu atracción y entregaron lo que podían al sonido, a la armonía.
"Yo no sé lo que me pasa cuando estas cerca de mi
que las olas van y vienen sin, sin ti
no se si son tus caricias las que me hacen tan feliz
sólo se que yo daría todo, todo por ti.
Yo no se si son tus besos por lo que quiero vivir,
pero si se que sin ellos siento morir,
yo no se si es que te quiero con ardiente frenesí
o si bajaste del cielo, para mi."
María Greever
No hay comentarios:
Publicar un comentario