jueves 19 de noviembre de 2009

Linda.

Toda razón tenía Drexler al escribir su canción "Mi guitarra y vos", pues sólo preciso dos cosas, no a una guitarra sino a un piano, a mi piano, y a ti.

Y en verdad ahora quisiera tenerlos solamente a ustedes dos a mi lado, porque con ustedes no sobreviviría sino viviría.
Porque con esas dos criaturas mis armonías vuelven a componer lo que me merezco y no simplemente compases al azar que no encuentran lugar en la partitura de mi inconcluso sueño.
¿Por qué preguntarte si deseas aparecer en las ecuaciones que promulgarán las actividades por realizar hoy en mi vida? No necesito preguntarlo...con un pestañear tuyo lo sabré.
Por que aparecieras en mi vida a los años luz rogué, pero no obtuve resultados; sin embargo llegaste ahora sin que te pensará, y sin parecerte a mi ideal eres la persona que mis sentimientos desearon.

Te siento aunque estes al otro lado de la realidad, te escucho aunque tus palabras sean mudas ante mis manos, y te veo siempre que hablo.

Esto que escribo no va para ti, sino para lo que hay entre dos.

Cisneros.