
Purgarse el alma no es la solución para los males de raíz, menos para los solitarios.
Nade por deseos enormes, inciertos, desiertos, cubicados de labios nadie. Nade, usted comprenderá.
Dame un simple porqué de las cosas...dame una reacción...dame una ingenua nota, no me importa si bemol o sostenido, sólo interpretala para mí y hazle un calderón; no me des aberraciones ni abenarraciones con pinturas que algún día se secarán.
Vuelve...sin darme cuenta...al mirarlo en el espejo....su rostro....ha regresado, y sin percatarme, retorno a las andadas de este barrio de putos al que todos pertenecemos...al que ninguna virtud se acerca pues nadie es digno de perfeccionar su alma...de depurarla.
